Carta escrita por uno de los numerosos voluntarios de la 33 Olimpiada Marianista en la que habla de la experiencia vivida durante estos días y su visión del evento deportivo.
Una vez más GRACIAS a todos los que habéis hecho posible la 33 Olimpiada Marianista.


















Descomunal testimonio… que me ha encantado, pero que ante todo me ha emocionado.
Una vez más GRACIAS a todos lo que hacéis sentir este patio, como la casa propia. Yo, y dadas las circunstancias de “vivir” en la parte de arriba del mismo, …también siento lo mismo desde el 31… y es que el patio, nuestra/vuestra casa… se quedó vacía.
No obstante es un espejismo, pues en breve se volverá a llenar de niños y jóvenes con ganas de “disfrutar” con el deporte. Creo de verdad, que ese es nuestro secreto. Seguro que en el resto de Colegios Marianistas han tomado nota de lo que humildemente venimos haciendo por aquí…
Si abren las puertas de sus patios hasta horas infinitas, si implican al Colegio en la tarea deportiva, si el trabajo es bien liderado, si consiguen hacer disfrutar al niño con la pelota y el equipo, si ven a los entrenadores también (y sobre todo) como educadores… entonces y seguro, tendrán más de la mitad del camino recorrido. Un fuerte abrazo y una vez más GRACIAS a todos los que habéis ayudado a materializar el sueño: ¡Y YA VAN TRES!
Vicente Sm.
DESCOMUNAL el esfuerzo de cada uno de los participantes y familiares asistiendo a la 33 olimpiada Marianista, que siendo fechas muy señaladas, hemos querido estar con vosotros. Muchas felicidades a todos los colegios por participar, y por supuesto, la enhorabuena a la Organizacion.
Hoy Domingo por fin he tenido la posibilidad de parar el tiempo y mirar el último logro de mi querido Colegio del Pilar. Leyendo la carta del voluntario sobre las olimpiadas que decía…
“GRACIAS a todos lo que hacéis sentir este patio, como la casa propia. Yo, y dadas las circunstancias de “vivir” en la parte de arriba del mismo,…también siento lo mismo desde el 31… y es que el patio, nuestra/vuestra casa… se quedó vacía pero en breve se volverá a llenar de niños y jóvenes con ganas de “disfrutar” con el deporte. Creo de verdad, que ese es nuestro secreto”.
Después de emocionarme no pude evitar ponerme delante del Ordenador y decir a viva voz lo que mi corazón siente en este momento. Si me permitís añadiría que, vuestro secreto, es vuestra labor del día a día con nosotros. Vuestras enseñanzas, van decantándose en lo más profundo de nosotros durante los 12 años que pasamos en el colegio. Todos los que por allí pasamos nos fuimos un día sabiendo que el “cole” seguiría siendo nuestra casa. Muchos fuimos los que pudimos llevar a nuestros hijos al el cole solo con la idea de que pudieran descubrir lo que nosotros habíamos vivido y sentido años atrás. Aún después más de 25 años de pasar del cole a la Universidad, constantemente tengo presente alguna anécdota de los años vividos allí. Parece Milagroso que este sentimiento perdure en la vida de todos los que fuimos, somos y seremos Pilaristas. Todo lo que hacemos los hacemos como una familia.
Enhorabuena a todos los que, con vuestro esfuerzo diario, seguís contagiando una forma de vivir la vida. ¡!Podéis sentiros orgullosos porque vuestro legado se adivinaba en los ojos de cada uno de los voluntarios!!